viernes, 15 de mayo de 2015

¿Dónde cuidar tu cerebro? Entra en la cocina

Cuidar la salud cerebral pasa por cuidar la alimentación. Hay gran variedad de alimentos que no solo estimulan los sentidos sino también las neuronas. El cerebro necesita gimnasia mental, pero también nutrientes de buena calidad.

Entramos a la cocina y un simple gesto como es abrir el grifo y beber agua, es suficiente para despertarnos, hidratarnos y favorecer el funcionamiento cognitivo. 2 litros de agua al día son una buena medida. No esperes a tener sed pues cuando la necesidad aparece, ya nos estamos deshidratando.

¿Un tentempié? dos o tres nueces al día nos aportan calcio, su alto contenido en fósforo las convierten en el fruto seco ideal para hacer frente a la época de exámenes, y son una buena fuente de antioxidantes, pudiendo, incluso, reducir el riesgo de demencia en la población anciana.




La mejor nevera es aquella que guarda más colores en su interior. Verduras y hortalizas son una delicia para el gusto, una alegría para la vista y una inyección de vitaminas para el cerebro. Las verduras de color verde como las espinacas o el brócoli fortalecen el cuerpo, ayudan a mantener el sistema nervioso en un óptimo funcionamiento por su alto contenido de potasio y, por supuesto, contribuyen al mantenimiento del cerebro al eliminar toxinas como ácido úrico y los radicales libres. Si pasamos al color naranja, las zanahorias, por el beta-caroteno que contienen, pueden mejorar la memoria y preservan nuestra vista, sobre todo si se consumen a largo plazo.

Se acerca el medio día, ¿qué hay de comer? El salmón siempre es un acierto. Su contenido en ácidos omega-3 mejora la función del sistema nervioso central siendo de gran importancia para las conexiones entre las neuronas y para que se expresen ciertas moléculas relacionadas con la memoria. 


Salud cerebral: para controlarla no hace falta acudir al centro de salud. Si vigilas la lista de la compra y no olvidas incluir en tu cesta estos y otros alimentos neurosaludables, tu cerebro te lo agradecerá. 

Té verde, café, chocolate negro, curry y el insustituible aceite de oliva, son otros ingredientes que actúan como medicinas preventivas. Si tomas postre, el plátano de canarias es una opción. Con un alto contenido de potasio, magnesio, vitaminas y fibra, el plátano es un complemento ideal para fortalecer la memoria y la concentración.

Entra en tu despensa, seguro que en ella encuentras un poquito de canela. Si la hueles, tu memoria te puede llevar muy lejos; ¿recuerdas cuando tu abuela te preparaba ese delicioso arroz con leche? casi seguro que tenía canela. Pero además de aromática y agradable, la canela contiene un compuesto antioxidante que podría impedir la acumulación de proteínas causantes de algunos tipos de demencia o ralentizar la aparición del alzheimer.

Para una mente sana, una compra inteligente. Para saber más sobre cómo cuidar tu cerebro: