domingo, 21 de junio de 2015

Más allá de la memoria: Estimulación sensorial para mejorar el funcionamiento cognitivo

Así como los procesos cognitivos, algunos sistemas sensoriales –como la visión y la audición–, cambian claramente con el paso de los años. ¿Cómo podemos interactuar con el entorno si nuestra experiencia perceptiva está alterada?

A medida que cumplimos años tienen lugar algunos cambios en la estructura y funcionamiento del sistema visual y auditivo. En consecuencia, la discriminación de algunos colores, como el amarillo y el blanco, disminuye; se produce un descenso en la agudeza visual y en la percepción de la profundidad, lo que, de algún modo, puede contribuir a un mayor riesgo de caídas en la persona mayor.

Estimulación cognitiva en Madrid. Talleres de memoria para mayores

En relación con la audición, el problema más frecuente es la presbiacusia, lo que limita al adulto o persona mayor para percibir el habla cuando conversa, más aún si hay excesivo ruido de fondo o mucha interferencia.

Estimulación cognitiva en Madrid. Talleres de memoria para mayores








En general, se observa una mayor lentitud para procesar la información visual y auditiva que, sin lugar a dudas, puede tener repercusiones en el funcionamiento cognitivo y a la hora de realizar determinadas tareas de la vida cotidiana, como por ejemplo conducir. Ni que decir tiene que la distorsión de la información y la reducción de las capacidades visual y auditiva, de ser significativas, puede aislar a la persona mayor y hasta favorecer la aparición de un estado depresivo.  

Deterioro de las capacidades sensoriales ¿se puede combatir?

Hay que destacar que en la mayoría de los casos las alteraciones descritas no suelen ser incapacitantes y entran dentro de lo que se considera normal. Aun así, es posible aprender estrategias, como aprovechar las claves que nos da el contexto, para mejorar el funcionamiento en nuestra vida diaria.
Aunque el deterioro de los órganos de los sentidos tenga, en algunos casos, difícil solución, la percepción es una capacidad que todos podemos entrenar. Ya sea en un taller de psicoestimulación cognitiva, con tareas de papel y lápiz o con una aplicación diseñada para ello, esta gimnasia mental específica permitirá a la persona mayor mejorar su capacidad para percibir el mundo e interactuar con el entorno.